Mostrando entradas con la etiqueta embarazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta embarazo. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de mayo de 2010

Cuidados de la piel durante el embarazo.

embarazo
Estrías.
Las estrías se asocian siempre con el embarazo y con los cambios bruscos de peso. La piel es el contenedor de nuestro cuerpo y necesita tiempo para adaptarse a los cambios, si no lo consigue, la piel se abre al romperse las fibras elásticas que contiene. Debemos evitar esto con un embarazo muy controlado. No se trata de engordar porque estamos embarazadas. Se trata de que el cambio en el cuerpo sea el lógico del embarazo y que no se sume el aumento de peso por malos hábitos alimenticios.
Puedes ayudar a la piel con una hidratación diaria, sin embargo poco se puede hacer contra las estrías, además una vez producidas se quedarán contigo para siempre. La piel desgarrada no se recuperara, por eso es tan importante prevenir.

Hidratación.
Mantén la piel hidratada. Existen en el mercado multitud de cremas específicas que te ayudaran en este cuidado. Comprueba que su composición sea neutra y pruébalas antes por si tuvieras algún tipo de problema alérgico.
Hidrata con especial atención las zonas más expuestas como la cara y las manos, así como aquellas zonas de tu cuerpo que están sometidas a un esfuerzo mayor. Durante el embarazo esas partes son abdomen y pechos.

Manchas en la piel.
Durante el embarazo muchas mujeres sufren la aparición de manchas. Estas manchas están provocadas por el aumento del nivel de estrógenos. Por una parte oxigenan más tu piel con lo cual la notarás más tersa y suave, pero por otro lado, tiene este pequeño efecto secundario.
La mayoría de las mujeres notan durante el embarazo que los lunares que tienen se oscurecen. Esto es normal, las hormonas excitan a la melanina, responsable del pigmento de la piel, haciendo que sea más activa. Cuéntale este problema a tú ginecólogo y el decidirá si entra dentro de los parámetros normales. De todos modos usa factores de protección solar mayores a los que tengas recomendados por tu tipo de piel mientras dure tu embarazo. Por supuesto cuida las horas y el tiempo de exposición.

Melasma.
El melasma, cloasma o máscara de embarazo como también se la conocen son manchas que aparecen en el rostro de aquellas mujeres que ven aumentados sus niveles de estrógenos y progestágenosprogesteronas. Este aumento se da en mujeres que están tomando anticonceptivos y en mujeres embarazadas. Su presencia suele desaparecer después del parto y se marcan más con la exposición al sol. Por lo tanto para evitar un agravamiento conviene usar factores de protección solar adecuados y cuidar mucho la exposición al sol. No conviene abstenerse de tomar el sol puesto que su presencia es muy beneficiosa y necesaria. Sin su presencia determinadas vitaminas no pueden ser sintetizadas por nuestro cuerpo.
Si el nivel de manchas te preocupa, acude a tu dermatólogo. El estudiará tu caso y si lo ve necesario te recetara algún tipo de crema que contenga hidrocoquina. En casos más severos quizás sea necesarios otros tratamientos. Recuerda el consejo. Sol con moderación y bien protegida.

Acné.
La presencia del acné se puede reforzar en aquellas mujeres que ya de por si tenían cierta tendencia a sufrirlo. Cuando cese el embarazo y por tanto el nivel hormonal que lo provoco suele desaparecer.
Aunque parezca contradictorio se da el caso contrario. Mujeres con problemas de acne ven reducida su presencia e incluso notan como desaparece.
Solo será necesaria la revisión de un dermatólogo en aquellos casos en los que el aumento del acne sea mayor de lo normal. Tu ginecólogo te asesorara y decidirá si lo que ve es normal o no.
Los cuidados contra el acne son los mismos que cuando no estas embarazada. Mantén la zona limpia. Evita los jabones agresivos. Cuida la dieta y evita el aumento del consumo de sustancias grasas.

Línea negra.
Es una línea que se va oscureciendo y que tiene como inicio la zona del ombligo descendiendo hasta la zona púbica. Su presencia desaparece después del parto y no presenta mayor problema que el meramente estético.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El Embarazo, puedo seguir viendome bella?

¿Me puedo teñir el pelo? ¿Y depilar con cera? ¿Qué pasa si tomo unas sesiones de cama solar? Parecen preguntas menores, pero estos temas preocupan a todas las embarazadas. Mitos y verdades sobre los pequeños grandes temas de la estética.

"Estoy embarazada." Frente a esta conmovedora certeza, todo parece ser un interrogante. No sólo están las grandes preguntas -"¿Seré una buena madre?", "¿Será varón o mujer?"-, sino también las dudas de la vida cotidiana. Entre estas últimas, ocupan un lugar importante las relacionadas con los hábitos de belleza y cuidado personal. Son pequeñas cuestiones que causan incertidumbre, sobre todo por la gran cantidad de mitos y versiones que generan, muchas veces contradictorios.



Tintura y permanentes


Ante la influencia de las hormonas del embarazo, el pelo puede reaccionar de las maneras más impredecibles. Un cabello fino y quebradizo puede ganar cuerpo y brillo… o al revés. La aparición de canas puede, indistintamente, avanzar o retroceder.

El miedo a las tinturas y permanentes durante el embarazo está asociado a la idea de que los productos químicos que las componen penetran por el cuero cabelludo, ingresan en el torrente sanguíneo y atraviesan la placenta, llegando al bebé. Esta explicación es real en el caso de las permanentes: aunque no hay evidencia de efectos en el bebé, todavía la comunidad médica no las considera ciento por ciento inocuas, con lo cual suelen sugerir evitarlas.


Con respecto a las tinturas, las opiniones de los médicos están divididas, aunque en general, inclusive aquellos que permiten que sus pacientes se tiñan, recomiendan evitar las tinturas que contengan compuestos químicos que puedan ser tóxicos, como las anilinas. Pero como los productos rara vez especifican su composición, generalmente los obstetras suelen recomendar a las mujeres embarazadas que no se tiñan el cabello, especialmente en el primer trimestre.


La opción son los productos temporales, hechos sobre la base de pigmentos naturales, que se depositan en la superficie del cabello y resisten entre 6 y 8 lavados.



Depilación

Durante el embarazo, se intensifica la circulación sanguínea para favorecer la alimentación del bebé a través de la placenta. Pero también se benefician de este alimento extra otras células del cuerpo, como las cutáneas.


A consecuencia de esto, se puede producir un aumento del crecimiento de las uñas o del cabello, pero también del vello corporal, que incluso puede aparecer en zonas del cuerpo en donde antes no estaba. El bozo, el mentón, los brazos, las piernas, la espalda y la panza pueden verse afectados.

Este vello excesivo generalmente desaparece unos seis meses después del parto. ¿Y mientras tanto? La depilación con cera es un sistema seguro, siempre que se respeten las medidas de higiene. Afeitarse también es una opción viable, aunque es importante recordar que este vello crecerá luego con más fuerza.


En cambio, no se recomiendan las cremas depilatorias o decolorantes porque pueden ser absorbidas por la piel y no se descarta que puedan afectar al bebé. La electrólisis y la eliminación por láser tampoco se consideran seguras, además de que pueden ser dolorosas e incómodas.



Sol y cama solar

La exposición excesiva al sol, tan arraigada en nuestras costumbres, puede tener consecuencias muy graves para la salud. Durante el embarazo, deben tomarse las mismas precauciones que en cualquier otro momento: La radiación producida por la cama solar es aún más nociva que la del sol porque sólo irradia los rayos que producen el bronceado, por lo que su uso está contraindicado.

  • Los tiempos de exposición solar deben ser siempre progresivos, evitando el horario entre las 11 y las 16 horas (cuando el largo de la sombra de una persona es más corto que el de su estatura).
  • El protector solar debe aplicarse siempre 30 minutos antes de toda exposición.
  • Las nubes NO detienen los rayos ultravioleta (responsables del envejecimiento prematuro de la piel, el enrojecimiento y las quemaduras). Por ello es fundamental usar protección solar inclusive en los días nublados.
  • La sombra no garantiza la protección. Las superficies reflexivas como la arena, el agua, la nieve o el cemento pueden reflejar más de la mitad de los rayos solares.
  • Se debe renovar frecuentemente la aplicación de productos (mínimo cada dos horas), ya que pierden efectividad con el agua, el sol y la transpiración. Además, hay que recordar que el espesor de la película aplicada a la piel influye en la eficacia del protector o pantalla solar.
  • No sólo es importante cuidar la piel del cuerpo sino también la cabeza (cubrirla con gorro), las orejas, la nuca y el dorso de las manos y pies.
  • Durante el embarazo, es recomendable que las mujeres utilicen pantalla solar con máxima protección, a fin de evitar la aparición de manchas en la piel (cloasma).
  • Ciertos medicamentos, cosméticos y productos que contienen alcohol o perfume, son fotosensibles, por lo que se aconseja consultar al médico antes de exponerse al sol.
  • En caso de quemaduras solares, dudas respecto del tipo de piel y aparición de lunares o pecas, la mejor medida es consultar siempre al dermatólogo.

Tintura, depilación, cama solar. Parecen cuestiones menores, pero no lo son. Cada una de estas dudas debe tener un lugar en la consulta con el ginecólogo o el obstetra, quien -basado en su criterio personal y en el conocimiento de su paciente- dará la respuesta más adecuada para la protección de la salud de la mamá y su bebé


Articulos Relacionados

Related Posts with Thumbnails